Mi hija es mía

Las frases que son situaciones se repiten una y mil veces. Salimos de casa con Evangelina y arranca el rosario de comentarios y preguntas, muchas de ellas relacionadas entre sí. Las voces llegan desde afuera y también desde adentro, de nuestro entorno.

Frase 1: “Es muyyy linda!!!!!!””
Eva llama la atención. Vamos por la calle y muchos se dan vuelta para mirarla, se sonríen cuando nos ven pasar o se le acercan y le tocan los rulos. Sacándome el filtro de mamá –la veo la más hermosa del planeta–, sí descubro que tiene una combinación armónica de belleza y carisma (onda) ¿Qué le pasa a ella cuando le dicen que es muy linda, etc…?. Mira para otro lado. No le gusta que le estén encima.

Frase 2: “¿Es tuya?”
Viene de la mano de la frase 1. Eva es morena y yo muy blanca. Los que no conocen nuestra historia me suelen preguntar si es mía. Cuando estoy con “ganas de explicar” respondo: “Sí, es mía, la tuve en mi panza, su papá es africano” y ahí queda. Si no estoy en un día “con ganas de explicar”, digo “Sí, es mía, soy su mamá” y chau. Siempre me escucho responder con alegría y orgullo. Estoy muy orgullosa de ella, de nuestra historia y de nuestra vida juntas. En el medio, hubo momentos que ya son anécdotas. Cuba, 2014, Eva tenía un año y ocho meses. Volvíamos a Buenos Aires después de dos semanas en la isla. En Migraciones, se me acercó un militar con un perro. Me husmeaban como si fuera una delincuente. “¿Viniste a ver al papá?”, me habían preguntado minutos antes. “No, el papá está en Senegal”, respondí. Papeles en regla, silencio forzado y a otra cosa.

Frase 3: “Se está pareciendo mucho a vos”
La frase surge de mi propia familia y de mis amigos, los que nos quieren de verdad. Lo tomo como una palmada en el hombro, como un gesto de amor. Eva lleva con ella parte de lo que soy y de lo que es su papá pero es ella más allá de nosotros. Me reconozco y también reconozco en ella a su papá pero nos trascendió.

Evarulos

Frase 4: ¿Cómo hacés con el pelo?
Volvamos a los rulos. El tema del pelo afro es una incógnita para muchos. Yo empecé a entenderlo con las rastas de Amadou y avancé varios casilleros con ella. Lo digo una vez más (siempre me prometo que va a ser la última). El operativo “Motas suaves” empieza después de enjuagar el champú. Crema de enjuague primero, dedos después que desenredan. Eva se queja. Sigo cuando está concentrada en bañar a su bebé. Ahora más crema de enjuague y peine. Agua y casi estamos. El pelo afro se seca rapidísimo. Crema para peinar y final del operativo.

“Cuando sea grande, se lo va a querer planchar”, es un plus de la frase 4. “Sí o capaz que cuando sea grande se usa el afro”, es mi respuesta. Los grandes tenemos una mirada que retrasa. No pasa lo mismo con los chicos. No fueron pocas veces las que escuché a nenes y nenas conocidos y desconocidos diciéndole que estaba buenísimo su pelo. Por lo pronto, yo cada vez me plancho menos el mío. Resolví que es una manera de enseñarle a mi hija que uno tiene que aceptarse como es. Y me dejo el pelo aleonado al viento, con rulos también.

Frase 5: “¿Tiene tu apellido?”
Sí, mi hija tiene mi apellido. Es Evangelina López sin segundo nombre. Conscientemente decidí que así fuera y fue una decisión sabia. Con su papá en Africa como un satélite perdido en el universo, puedo moverme con ella sin pedirle permiso a nadie. Y ahí vamos, caminando libres por la vida. Recuerdo el día en el que la inscribí. Tenía menos de un mes. Estaba mi mamá con nosotras, como siempre. Festejamos que se sumara otra López a la numerosa familia que todos, con mis papás y mis hermanos, fuimos formando. El árbol López tiene varias ramas. Eva es uno de sus frutos.

Frase 6: “¿No tenés miedo del papá?” “¿Qué vas a hacer si viene?”
Que el papá venga es una posibilidad remota hoy. Lo viene prometiendo desde que Eva estaba en la panza así que todo está dentro del plano de lo que no pasó y tal vez no pasará. “¿Y si algún día ella te pide ir a verlo?”, preguntan algunos. “Iré con ella. No la voy a dejar sola nunca”, es mi convicción. ¿Miedo?, no ya. Como un chiste y no tanto, muchos se ofrecieron como guardaespaldas para defendernos si algún día fuese necesario. ¿Incertidumbre?, tal vez. No sé qué pasaría si algún día el papá de Eva vence al supuesto gualicho, abandona el skype y aparece en Buenos Aires queriendo cumplir con su rol.

Frase 7: “¿Cómo hacés con todo sola?”
Se puede. La plenitud doblega al cansancio. Siento que estoy transitando mi época dorada. El otro día, volviendo con ella a upa bajo la llovizna y con los brazos semiacalambrados me salió –como siempre– llenarla de besos mientras tomaba aire para llegar a casa. El amor tiene una fuerza arrasadora. Hace años que no me quejo porque no tengo motivos. Si Eva está bien, tirame una bomba nuclear encima que no pasa nada. Sigo. Me siento iluminada por sus ojos y su mirada. Ella está ahí.

c19

Nunca estás sola

Madre soltera, el desafío de un embarazo sin compañero (por Babysitio)

Algunas mujeres enfrentan el desafío de un embarazo y una maternidad sin la compañía de una pareja, en algunos casos por decisión propia, en otras por circunstancias ajenas a la propia voluntad. Hay muchas razones que hacen que una mujer pueda encontrarse sola en este momento. Quizás un embarazo no planeado, inesperado hace que el padre desaparezca. También una relación puede terminar durante el embarazo, o el padre por alguna enfermedad o accidente no puede participar en el mismo. Con menos frecuencia, puede ser una decisión tomada en forma individual.

¿Qué persona puede apoyarme en esta etapa?
El hecho de no tener una pareja no significa estar sola para sobrellevar el embarazo. La contención necesaria puede provenir de otras personas. Un buen amigo o familiar cercano puede apoyar emocionalmente y dar una mano en el momento adecuado. Esta persona puede colaborar durante todo el embarazo y en el momento del parto. Incluso a veces estas personas pueden realizar los cursos preparatorios y como también presenciar el momento del nacimiento.

¿Es necesario una terapia psicológica?
La responsabilidad de tener un hijo, con todos los altibajos emocionales que trae aparejados y sin el amor ni el soporte de una pareja (emocional y financiero), muchas veces no es tan fácil. Por esta razón es imperativo el mantener durante todo el embarazo y el post-parto una terapia psicológica, ya sea en un grupo (de ser posible en tu misma condición) o bien individual. Cualquiera fuese la situación, tú como madre sola necesitarás de todo el apoyo que puedas encontrar.

¿Qué debo tener en cuenta antes del parto?
Será muy útil adelantar tu preparación psicofísica para el parto, en lo posible en grupos de mujeres solas. Comunica al equipo que te asiste tu condición de madre sola. Piensa con anticipación acerca del momento del parto y las primeras semanas que siguen al parto, y organízate de antemano para estar relajada y confortable. Considera también la posibilidad de que alguien te acompañe en el momento del parto para que te brinde el apoyo emocional necesario. A veces los propios padres de la embarazada no comprenden la situación, incluso algunos amigos tal vez tampoco la entienden. En estos casos te aconsejamos tratar de evitar situaciones de conflicto con estas personas.

¿Cómo hago para atender a mi hijo?
Quizás el mayor problema que tengas que enfrentar sea la responsabilidad que representa asistir a un hijo en soledad. Acepta toda la ayuda que te brinden y piensa de antemano como organizarás tu vida después del parto, quien se hará cargo de tu bebé cuando vuelvas a tu trabajo habitual; aprovecha el embarazo para recorrer guarderías o jardines maternales para poder elegir uno con bastante anticipación.

¿Y si el padre rechaza la paternidad de mi hijo?
Si el padre del bebé rechaza la paternidad tienes la opción legal de confirmarla mediante estudios específicos de ADN. Tal vez pases por momentos de rabia y resentimiento que son normales en esta situación, pero debes encontrar el equilibrio que te mantenga emocionalmente estable ante tu hijo. También debes prepararte en los aspectos financieros de la situación. Averigua cómo será tu cobertura social, si se hará cargo de los gastos de los cuidados de tu bebé o debes hacerte cargo tu misma.

A pesar de todo recuerda que lo más importante es brindarle todo tu amor a tu bebé, que no fue consultado ni pudo decidir estar en este mundo, ello redundará en un niño saludable y feliz a pesar de las dificultades que pueda encontrar en el camino.

El mejor consejo: “Todo va a ir bien”

Laura Mascaró Roger es abogada, escritora y mamá soltera de un nene de diez años. Vive en España. Promueve la educación en casa. Escribió un libro para Mamás Solteras. Pueden leer más sobre ella en www.lauramascaro.com

********************************************************************************
10 consejos para las madres solteras
por Laura Mascaró

Mi hijo nació en febrero de 2005. En estos casi diez años sólo he escrito sobre las madres solteras en dos ocasiones. La primera, en septiembre de 2010, para un carnaval de blogs sobre homeschooling (educación sin escuela), que podéis leer aquí. La segunda, en junio de 2013, para mi blog de homeschooling.

Ahora sé muchas cosas que me habría gustado saber cuando nació mi hijo. Sé que hay cosas que son más fáciles de lo que parecen, sé que criar sola tiene muchas ventajas, pero también sé que nos han engañado con esa imagen de super-mujer que puede con todo, esas Bree Van De Kamp que son excelentes amas de casa, cocineras, reposteras, madres, esposas, vecinas y trabajadoras. Si además eres madre soltera, te toca hacer de padre y madre añadido a todo lo anterior y todos esperan que lo consigas (tú la primera). Con ello es fácil terminar el día con la sensación de no haber hecho nada bien, con la sensación de ser un fracaso y con la ilusión de que todo sería más fácil si… si tuvieras pareja, o si tuvieras un trabajo mejor, o si te tocara la lotería, o si no tuvieras hijos, o si vivieras en otro sitio, o si hubieras estudiado, o cualquier otra circunstancia que no se da. Sea cuál sea tu circunstancia siempre podría ser mejor pero también podría ser peor.

Después de estos diez años, y ahora que ya no soy madre soltera, me atrevo a dar diez consejos a las madres solteras (aunque algunos de ellos son válidos para cualquier madre e incluso para los padres).

*Está bien pedir ayuda.
Como no me importa ser políticamente incorrecta voy a decir que el feminismo ha hecho mucho daño. Nos han hecho creer que tenemos que hacerlo todo nosotras, que tenemos que demostrar que somos capaces, que somos autónomas, que somos independientes y que no necesitamos ayuda. Necesitar ayuda sería reconocerse débil ¿verdad? Pues no. La verdad es que la ayuda no sólo es deseable, es también necesaria. Puedes pedírsela a tus amigos y familiares o puedes contratarla. No pasa nada por contratar a una canguro (baby-sitter) de vez en cuando o a una persona que limpie tu casa o que se ocupe de tus impuestos. A lo mejor sólo necesitas a alguien con quien hablar, sea en persona o por internet. Los foros y blogs de crianza nos han hecho mucho bien a muchas madres que nos hemos visto solas. Delega todo cuanto puedas, no es imprescindible que lo hagas todo personalmente. Olvídate de la imagen de super-mujer y pide ayuda cuantas veces sea necesario.

*Organízate pero no te obsesiones.
El perfeccionismo es nuestro peor enemigo. Un poco de organización es necesaria para no volvemos locas y no convertir nuestra vida en un caos (aunque la mayor parte del tiempo te va a parecer que sí es un caos). Conviene establecer prioridades y aprender a gestionar el tiempo pero quedando siempre abiertas a nuevas circunstancias o necesidades que puedan surgir. Mi prioridad, por ejemplo, nunca fue que la casa estuviera perfectamente limpia y ordenada. Sin embargo, como nos sentimos mejor cuando la casa está arreglada, en varias épocas he contratado a una persona para que se ocupara de ello. Cuando lo hacía yo seguía el clásico sistema (y que ahora ha popularizado Marla Cilley en su web flylady.net) de asignar un día de la semana a cada tarea. Por ejemplo, lavar la ropa los lunes, cambiar las sábanas los miércoles o hacer la compra los jueves. Hay muchos sistemas de organizar el hogar y ninguno es mejor que otro. Simplemente tienes que encontrar el que funcione bien para ti y, en cuanto sea posible, implicar a tus hijos para que colaboren.

*Las mujeres casadas no lo tienen más fácil.
Es relativamente fácil caer en la inercia de creer que la vida de las mujeres casadas es mucho más cómoda que la nuestra, pero eso no siempre es así. Yo siempre he preferido centrarme en las ventajas de ser madre soltera, porque las hay. Por ejemplo, tener la responsabilidad de tomar todas las decisiones no fue nunca una carga para mi. Al contrario, pude tomarlas después de analizar todas mis opciones sin tener que convencer a otra persona de que esa decisión era la mejor. Pude elegir el tipo de crianza que quise para mi hijo (sin castigos y con autorregulación, por ejemplo) y también su educación (sin escuela). Tengo demasiadas amigas que no encuentran en sus maridos a un compañero de vida sino más bien a alguien con quien siempre deben estar negociando, si no peleando; así como otras tienen maridos prácticamente ausentes, que no toman parte activa en la vida de sus hijos pero después sí están ahí para cuestionar, criticar y juzgar.
También hay cosas que son mucho más fáciles de gestionar cuando sólo se trata de dos personas (las madres solteras que tienen más de 1 o 2 hijos son la excepción). Nosotros el año pasado decidimos hacer un viaje recorriendo América, desde Nueva York hasta Buenos Aires. La logística fue mucho más simple que si hubiéramos sido 3, 4 o más personas. Pudimos alojarnos en casas de otras familias y cabíamos sin problema en sus coches, por ejemplo.

*Busca un referente masculino.
Es bueno para los niños tener siempre un modelo masculino y uno femenino de los que aprender. No importa que tus hijos no sean varones, igualmente lo necesitan. A veces es difícil de encontrar y hay que saber encontrar el equilibrio entre ese rol de modelo a seguir y el rol de padre, que es otro muy distinto. Puede ser un familiar, un amigo de la familia, el padre de un amigo del niño, un profesor, etc. Hay muchos hombres en el mundo como para permitir que nuestros hijos se vean reducidos a un mundo exclusivamente femenino.

*No hables mal de los hombres ni de la vida en pareja.
No importa cuál sea la circunstancia concreta que te haya llevado a ser madre soltera. Nunca está justificado que hablemos mal de los hombres (así, en general) a los niños, ni que critiquemos a todas las parejas sólo porque no nos gustan o porque nos gustaría tener una. Hablar mal de los hombres a veces conlleva que el niño detecta nuestro resentimiento por el hecho de estar solas y, al creer que eso no debería ser así, decide asumir un papel que no le corresponde. Muchos hijos -sobre todo varones- de madres solteras asumen el papel de “hombre de la casa” o cabeza de familia, con lo que asumen responsabilidades que no les corresponden, como preocuparse por las finanzas familiares o por el bienestar emocional de la madre.

*Cuidate y tómate un descanso de niños.
De nuevo, voy a ser políticamente incorrecta, porque hoy en día parece que para ser una buena madre una tiene que dedicar el 100% de su tiempo y el 100% de su energía a los hijos. Nada más lejos de la verdad. Para podernos dedicar adecuadamente a nuestros hijos debemos primero asegurarnos de que nosotras estemos en condiciones de hacerlo. A menudo me preguntan cómo consigo hacer tantas cosas (trabajar, educar en casa, viajar, dar conferencias, tener vida social, seguir estudiando, etc). Lo que más me dicen es “seguro que duermes poco”. Pero es justamente al contrario. Duermo 8 horas diarias y eso es innegociable. Si duermo menos no tengo la energía ni la claridad mental necesarias para hacer todas esas cosas que debo y quiero hacer.
Muchas madres se sienten culpables ante la idea de dejar a los niños al cargo de otra persona si no es por obligación (porque tengan que trabajar o ir al médico, por ejemplo). Pero si piensan en dejarlos para ir al cine, o a cenar con amigas, o a hacerse la manicura, entonces se ven como “malas madres”. Sin embargo, yo lo recomiendo encarecidamente. Mi hijo no va al colegio y yo trabajo desde casa. Si no lo dejara de vez en cuando para hacer cosas que no sean del trabajo creo que mi equilibro y mi salud mental se resentirían.

*No todo depende de ti.
En serio, aunque nos toque hacernos responsables de muchos asuntos a la vez, siempre habrá cuestiones que no dependan de nosotras y que no merecen nuestra atención porque supondrían un gasto innecesario de energía. El tema estrella entre las madres separadas (porque las solteras y las viudas no tienen ese problema; tienen otros) es el de las visitas paternas. A lo mejor tienes suerte y su padre, aunque no conviva con vosotros, aporta dinero y se ocupa de los niños varias horas a la semana o varios días al mes. Pero a menudo los padres dicen que van a ir y no van, no llaman y, en general, no hacen más que decepcionar al niño. Puedes hablar con él, obviamente, pero no está en tu mano cambiar su carácter ni su comportamiento.

*No te compares (ni con solteras ni con casadas).
Compararse con otras personas nunca es una buena idea. Asume que tus circunstancias son las que son, para bien y para mal, y no intentes cambiar lo que no se puede cambiar. Saca el mejor provecho posible de tu situación. Tengo amigas que son madres solteras porque son viudas; ellas están en peor situación que yo. Otras son divorciadas y reciben un dinero cada mes por parte de su ex marido; en esto, ellas están mejor que yo. Otras están casadas y se pasan el día discutiendo con sus maridos o bien ignorándose mutuamente; éstas también están peor que yo. Y algunas son madres solteras y en vez de tener un hijo tienen tres o cuatro, considero que para ellas las cosas también son más difíciles que para mi, que sólo tengo uno. Pongo estos ejemplos para mostrar que no existen las circunstancias ideales y que compararnos con otros sólo nos producirá frustración porque, como dicen los anglosajones, la hierba siempre parece más verde en el jardín del vecino. Pero sólo lo parece, ésa es la buena noticia.

*Aprende a optimizar tus finanzas.
Una madre soltera debe estar preparada para cualquier eventualidad. Si sólo pudiera dar un consejo sería éste: aprende a crear un sistema de ingresos pasivos. Son esos ingresos que sigues recibiendo sin necesidad de trabajar, como las rentas por alquiler, los derechos de autor, o los ingresos generados por negocios automatizados.
Si pudiera dar dos consejos, el otro sería: crea un fondo para emergencias. No tienes a otra persona que pueda cubrirte en caso de emergencia, así que es mejor estar preparada de antemano.
Y, por supuesto, aprende a reducir tus gastos tanto como te sea posible. Gastar menos de lo que ingresas te permite ahorrar, ahorrar te permite invertir e invertir hace que tu dinero genere más dinero.

*Todo va a ir bien.
Lo más importante es saber que todo va a ir bien. Que todo va a ser más fácil a medida que pase el tiempo. En primer lugar, porque tendrás más experiencia y más confianza en ti misma. Y en segundo lugar, porque los niños van a ser cada vez más autónomos y van a depender menos de ti. Recuerdo con gran alivio el día que mi hijo aprendió a vestirse sólo, el día que aprendió a lavarse los dientes sólo, el día que aprendió a ducharse sólo y el día que empezó a sacar la basura a la calle, por poner sólo algunos ejemplos. Ya no es un bebé que requiere mi atención constante. Ni un niño de un año que precisa vigilancia mientras da sus primeros pasos y que le den la comida a la boca. Tu maternidad no va a ser perfecta, pero ninguna lo es, digan lo que digan algunos blogs y algunas revistas o programas de televisión.

Mamás fuertes, hijos fuertes

Los estudios son estudios. Ojalá sea cierto!

****************************************************************************
Los hijos de las mamás solteras son más exitosos (Redacción de Día a Día)

Ser mamá soltera en cualquier parte del mundo no es fácil. Ellas lo saben, su entorno también. En pleno siglo XXI, aún subsisten esteorotipos que son difíciles de derribar.

Sin dudas, es hora de dejar atrás cualquier tipo de prejuicio en ese sentido. Las mamás solteras hacen un sacrificio fenomenal para criar a sus hijos y, en muchos casos, lo llevan adelante en la soledad absoluta y sin asistencia de los papás.

Al parecer, esos sacrificios que hacen se reflejan en sus hijos, sobre todo las mujeres, a la hora de tener éxito en la vida y más oportunidades.

Todo esto fue probado por un estudio de Harvard escrito por Kathleen McGinn, en donde se indicaba que los hijos de estas increíbles mujeres no sólo se convertían en adultos felices sino que también llegaban a tener salarios más altos que sus contrapartes, algo que se daba especialmente en el caso de las chicas.

Al mismo tiempo, los chicos que crecían con madres solteras tendían a ser hombres adultos que ayudaban mucho más con las tareas del hogar y con el cuidado de los hijos cuando llegaba la hora de formar su propia familia.

Para realizar el estudio, McGinn le hacia la siguiente pregunta a los participantes: ¿Hubo alguna ocasión en que tu madre trabajara tomando en cuenta el período posterior a tu nacimiento hasta que cumpliste 14 años? El concepto de ‘trabajar’ se mantuvo más bien general, ya que lo que realmente le importaba a la investigadora no era lo duro que trabajaban las madres ni las horas que pasaban fuera de casa, sino si es que estos niños habían crecido con una mujer que fuese profesional o independiente como un modelo a seguir.

Muchas veces las madres sienten culpa a la hora de salir de casa y entrar en el mundo laboral, pero es hora de dejar esa culpa de lado, especialmente cuando vemos estudios como este, que no sólo prueban que son mujeres fuertes y modelos a seguir, sino que también, que al salir a trabajar ayudan a sus hijos en formas que cambiarán su vida de forma positiva para siempre.

Papá por skype, nueva versión

Ultimo sábado al mediodía. Eva estuvo con tos toda la noche pero finalmente pudimos dormir. El plan inmediato era ir al cine. Ya van tres sábados seguidos que vamos a ver distintas películas. Desde que vio Zootopia en pantalla gigante me pide ir en la semana y yo accedo encantada el fin de semana. Le gusta el cine como a mí.

Suena el celular. Característica +54 351… Es el papá de Eva, ya lo sé. Antes figuraba privado en la pantallita pero ahora aparece el +54 351… (¿Estará en Córdoba?) y un número larguísimo (no, es Dakar). Se olvidó de llamar a su hija el día de su cumpleaños pero aquí está otra vez.

– Hola, ¿cómo estás?, ¿todo bien? ¿te podrás conectar al skype? (él, todo en inglés).
– Sí, cortito porque nos vamos al cine (yo, en inglés también).

Y ahí vamos. Siguiendo los consejos de mi psicóloga, no tengo que hablar con él más de la cuenta. Me tengo que correr del rol de intermediaria y que hablen entre ellos sin mí, lo que me cuesta mucho porque siento que dejo a Eva sola y sin terminar de entender nada. Pero probemos…

Aparece en el celular y lo saludamos. Nos ve y sonríe. La misma sonrisa de mi hija. Ella se acerca a la pantalla y le saca la lengua. El sonríe otra vez. “Hola amor…! ¿Cómo estás? ¡Qué largo tenés el pelo!”, le dice. “Papá dice que tenés el pelo largo”, le traduzco para romper el hielo. Ella vuelve a acercarse a la pantalla y se toca los rulos. “Mirá mi pelo –agrega él en espejo– también está creciendo”.

Con el supuesto gualicho que le impide venir a la Argentina adentro de él, Amadou asegura que probó varias cosas en Africa. Desde remedios hasta cortarse las rastas hasta los hombros que tenía cuando lo conocí. Lo último es cierto. Estando embarazada apareció un día también por skype con el pelo al ras.

Pasaron más de tres años y su pelo también creció. Y ahora le muestra las rastas a su hija. Eva lo vió y abrió los ojos más grandes que de costumbre con la emoción y la sorpresa propia de lo que uno ve y descubre por primera vez. Después, quiso pintarle la cara con unos maquillajes para niños en celeste y blanco que había prácticamente agotado en mi cara. También quiso compartir un caramelo de limón que él hizo como que comía.

Breve intercambio conmigo y… “los dejo un rato así preparo todo para irnos”.

“¿Hola mi amor… te amo! ¿vos me amás?…, le preguntó. Eva respondió con la canción que ella misma creó, “Firiquiparicá…”, ayudada con el micrófono nuevo que le había regalado su amigo Lucca el día anterior. “Bravísimoooo!”, respondió él. “¿Todo bien?… Papá te ama!”, él. “Sí, todo bien”, ella. Y la conversación siguió así. Con declaraciones permanentes de amor de parte de él y cánticos y piruetas de parte de ella. Por momentos, él le decía “Phenda” y Eva no respondía. En Senegal, cuando Evangelina nació, hicieron una fiesta y le pusieron ese nombre. “Phenda” significa “Pertenecida”.

Los escuché desde mi habitación con algo de tristeza hasta que ya no hubo más tiempo.

-“Nos tenemos que ir”… (yo, mientras cambiaba a Eva de Otoño para que la tos no avance…)
-“¿Me podrás llamar a la noche?” (él)
– “No voy a poder” (yo)
– “Ok, si podés… cuídense” (él)
– Chau, que tengas un buen día, empieza Kunfu Panda 3… (yo)

Terminó la conversación con su concierto de frases amorosas de siempre como si estuviera acá. Yo le digo que se pone un CD rayado, que ya está, que cansa mucho escuchar siempre la misma canción. Sí tenemos algo en común: le confirmé que nuestra hija es fuerte, que arrancó el jardín y que, mientras muchos nenes se enfermaron, ella sólo tuvo-tiene tos sin fiebre. En eso nos unimos y le agradecemos a Dios.

Mi Estrella

Dos semanas y cuatro días

Todo parece moverse a la velocidad de un rayo en nuestro mundo. En las últimas dos semanas y cuatro días Evangelina empezó el jardín, se adaptó, se encerró en el baño como un juego, me trepé por una ventana para “rescatarla”, tuvo tos y adenitis (se le inflamó un ganglio), se mejoró, vio su primera película en pantalla gigante, “compuso” su primera canción y cumplió sus esperados 3 años. Desde que nació mi hija, marzo es una especie de huracán de cambios, comienzos, emociones y cansancio. También de imágenes.

evacocinaMuchas de las que guardo son del 13. La vuelvo a ver a las 0.00 como encendida escuchando la alarma del celular para avisarnos que empezaba su cumpleaños. La veo buscándome en la cocina mientras yo prendía y ella apagaba su primera vela del día y después correr juntas a la habitación. “Cerrá los ojos, hija”… (su regalo estaba escondido en mi placard) “Ahora abrilos”… Recuerdo la sorpresa en sus ojos cuando vio la cocinita que venía pidiendo. Le gusta cocinar aunque me ve muy pocas veces hacerlo. “Cocinamos” hasta la 1.30 de la madrugada.

La recuerdo esa misma madrugada cerca de las 5 dando vueltas en su cama por culpa de la maldita tos. “Tranquila hija, ya va a pasar. Mamá te cuida” (es la frase que me sale siempre cuando siento que ella se debilita). Sin tos ya, la vuelvo a ver entredormida  y sonriendo…”Mamá, la cocinita…” y un ok con el pulgar hacia arriba que después transformó con otros dedos en un corazón. Siempre armamos corazones con las manos que nos arrojamos entre nosotras a través del aire.

Nos veo abrazadas yendo solas al mediodía hacia Temperley. Rodeadas de bolsos con nuestra ropa, sandwiches de miga y el cotillón de Frozen. La veo corriendo horas después por el salón donde fue el festejo mientras mi mamá, una amiga y yo limpiábamos todo y vestíamos paredes blancas con guirnaldas y globos de colores.

evaconfrancoevafrozenLa vuelvo a ver ya con su cumple en marcha. Primero rodeada de sus primos, después de familiares, amigos e hijos de amigos con ella como protagonista. La veo observando todo muy pensativa con sus ojos negros y la carita pintada de plateado… ¿En qué estarás pensando hijita?…

La veo jugando con un perfume sencillo de princesas –su regalo preferido entre otros mucho más llamativos– y disfrutar entre burbujas gigantes. Me veo calmándole su llanto cuando el animador tuvo la desafortunada idea de prender fuego un libro. La sentí más aferrada a mí que nunca. 

Cuando las luces se apagaron y quedamos los de siempre, volvió a ser ella en plenitud. En la casa de mis viejos, su segunda casa, nos cantó “su” tema en un escenario improvisado. Antes de irse a dormir, intentó curarle un dedo a mi papá con su perfume de princesas, a esta altura una especie de pócima. El abuelo Pichi no se sacó la curita hasta que ella “le dio el alta” el día después. Qué maravillosas caras tiene el amor.

El lunes debutó en capoeira. El martes salimos con el blog en un diario y perdimos el anonimato por un rato. El miércoles fuimos ella y yo otra vez en nuestra casa sin apuros ni otras miradas. A veces siento que es ahí, justo ahí, cuando el mundo se detiene aunque estemos en movimiento. Se detiene por un rato. Anoche volvió la tos y me levanté tres veces para hacerle vapor y abrazarla fuerte. Volví a decirle al oído mientras lloraba que se quede tranquila. Que estoy yo para cuidarla.

12832345_10209187619754687_8551413442938420205_n (1)